martes 10 de enero de 2012

Cómo dejar de fumar en una semanita... o menos

Entrada recuperada del viejo MD, 28 sept, 2008


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Dejar de fumar:
Le pedí ayer a mi amiga Carmen que escribiera sus experiencias durante los últimos quince días que ya lleva sin fumar. Con esfuerzo lo consiguió.

No sé si es por halagar nuestra amistad, pero ella dice que le motivaron mis artículos (que pongo más abajo) y que por ello mismo puso fecha para dejar de ingerir la toxina. El maldito tabaco.
Me dí cuenta de que había dejado de fumar. Cuando alguien decide no fumar más, desde una determinada fecha, tienen casi el 90 por ciento de posibilidades de dejarlo.
Si puedes dejarlo una semana ¿por qué no dos? Y si ya llevas quince días sin fumar ¿para que vas a volver fumar?

Ella ha publicado hoy este reportaje, que muchos de mis lectoras agradecerán. Sólo decirles, que no vayan por ahí diciendo que "voy a intentar dejar de fumar"... eso no es manera... no se intenta. Se deja.

Te juro que no te pasará nada: o sí, que tu cuerpo será 7 años más joven por fuera y por dentro, que purificarás tus pulmones, que duplicarás tu fuerza física (me refiero a la resistencia, la respiración, a la salud en general).

De verdad. Dejar de fumar no es imposible. Y mira, si te empiezas a llenar de médicos, grupos, pastillas, follones y rollazos... es porque no confías en tus propias fuerzas. Pero tu tienes mucha más voluntad de lo que te imaginas.

¿No te indignas cuando un machote pega palizas a su mujer o a su amante?

Pues el tabaco te pega una paliza que destruye tu estómago, tus senos, tus ovarios y tus pulmones. Te deja machacada.
No insisto. Yo no gano nada. No soy especialista, pero dejé de fumar.
El viaje más largo que puedas imaginar se comienza con un sólo paso: el primero.
Mentalízate: regálate calidad de vida, saca este hediondo cartucho de amoníaco, polonio 210, breas, alquitranes y nicotinas de tu vida... mereces algo mejor y lo puedes conseguir.